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La esclavitud comenzó con la humanidad. Fue abolida en el territorio peninsular en 1837, pero continuó
en las colonias españolas hasta finales del s. XIX (en Puerto Rico hasta 1873 y en Cuba hasta 1880).

 

La sensación es de estupor. Parece que lleváramos en este túnel media vida, rodeados de oscuridad, tropezando con las piedras que no vemos, sintiendo el frío y las goteras del agua que se filtra constantemente por el techo y las paredes, racionando las existencias en fracciones cada vez más pequeñas, dejando atrás a los más débiles, abandonados a su suerte en la noche perpetua del túnel.

Podríamos pensar que somos los españoles los que vamos por ese túnel pero, si recapacitamos un poco, en seguida se nos hace evidente que también viajan por el túnel los portugueses, los griegos, los irlandeses, los italianos… Los franceses y los holandeses también han entrado hace poco.

Sí, somos muchos. En realidad somos muchos más. El mundo entero está con nosotros en este túnel.

Según OXFAM Intermon a día de hoy, enero de 2015, las 80 personas más ricas del mundo tienen tanto como los 3.500.000.000 de personas que conforman la mitad más pobre de la humanidad. Estiman que para 2016, el año que viene, el 1% de la población mundial podría tener tanto dinero como el 99% restante. + info

Si estos pocentajes nos ponen los pelos de punta, su conversión a cifras reales es espeluznante: Si partimos de una Población mundial de un mínimo de 7.300.000.000 de personas, resulta que el año que viene 73.000.000 de personas tendrán tanto como los 7.227.000.000 de personas restantes.

En los últimos cuatro años (2010-2014) el 1% más rico del mundo ha aumentado su riqueza de un poco más del 44% al 48%, el 99% restante de la población obviamente la ha perdido en la misma medida; del 56 al 52%.

¿Qué nos espera entonces el año 2017?. ¿Y el 2020, dentro de un lustro?. En el informe de OXFAM tenemos un gráfico clarificador:

oxfam_01

Parece que para el 2020, el 1% más rico va a tener algo más del 54% de la riqueza mundial y el 99% restante algo menos del 46% (las gallinas que entran por las que van saliendo).

Y la tendencia a partir del 2020 no parece que vaya a variar sino que sigue al alza.

Creo que todos hemos jugado en alguna ocasión al Monopoly y sabemos que, cuando un jugador se hace con el mismo número de propiedades que sus 99 contrincantes juntos, a la partida no le queda mucho.

La probabilidad de caer en una de sus propiedades en nuestro turno de tirada se hace inmensa y entonces tendremos que pagarles. Si no tenemos dinero tendremos que entregarles nuestras propiedades a cambio, y es posible que no baste con eso… (no sé si te va sonando).

Pero, ¿cuánto más puede durar una partida en estas condiciones?. Al final los 99 jugadores que han perdido no van a querer seguir jugando.

¿Podrá el ganador obligar a los 99 perdedores a seguir jugando mientras él se hace más poderoso y el juego se convierte en una pesadilla para el resto?.

Parece que esa es la intención.

Cuando hablamos de esto como Participación en la riqueza mundial pudiera parecer que estamos hablando de manzanas; el 1% de la población tiene el 50% de las manzanas y el 99% restante el otro 50% de las manzanas.

No. El 1% puede tener el 50% de las manzanas, pero qué manzanas.

Gobiernos, industrias de todo tipo, medios de comunicación, bancos y compañías de seguros, científicos que se encargan de negar el cambio climático… La lista de la calidad de las manzanas del 1% sería muy larga y cada uno se puede hacer su propia composición de lugar, que aunque lo crean (y de momento la realidad les corrobora), no somos tan tontos.

¿Y qué está haciendo el 1% con sus manzanas?.

El 1% está promoviendo la destrucción de los derechos del 99% para mantener el juego y me referiré aquí al derecho a la privacidad y a la libertad de expresión.

Vivimos en los comienzos de la era de la informática. Hay mucha gente que aún no es consciente de ello y de cómo esto le afecta y, lo que es más importante, de cómo le afectará.

Todos somos bits y lo seremos mucho más en el futuro.

Nuestras conversaciones telefónicas son bits, nuestros guasaps, nuestros emails, nuestras fotos, nuestros libros. Buscamos información en internet y mostramos nuestras preferencias con el resultado de nuestras búsquedas. Compramos por internet y más de lo mismo. Tenemos un perfil en facebook o una cuenta en twitter.

Todos los que tienen acceso a internet a través de un ordenador, un smartphone o una tablet saben que Están ahí, son ciudadanos de un mundo digital y saben que eso no va a parar, muy al contrario.

Mientras tanto, en Estados Unidos de América deciden que quieren conocer el contenido de toda esa información. La NSA piratea todos los servicios de comunicaciones del mundo y se hace con todo lo que le da la gana y seguramente lo sigue haciendo ahora, mientras tú navegas por internet, hablas por teléfono, mandas un email o un guasap.

Esto lo sabemos todos. ¿Es ilegal?. Sí. ¿Pasa algo?. No.

Supongo que ya que lo hace la NSA y no pasa nada lo harán si quieren los chinos, los rusos, los europeos o los que se lo puedan costear.

Ultimamente cada vez se proponen y se aprueban más medidas legales para convertir lo que antes pertenecía al orden judicial en algo que sea del orden administrativo y, ya que estamos, ampliar la superficie de ese orden administrativo para que abarque más conductas y elevar su altura para que las sanciones sean gigantescas. Se saltan a los jueces y ahora juzgan ellos.

Se está intentando acabar con la libertad de de expresión. Ejemplos tan repugnantes como la Ley Mordaza en la que se imponen sanciones de 600.000 euros a personas concretas por ejercer el derecho de manifestación o que la resistencia pasiva sea sancionable, el canon AEDE que termina con el derecho de cita y ya ha supuesto un grave daño a la cultura de ese mundo digital a cambio de pérdidas para sus impulsores, la Ley Sinde-Wert cerrando webs, las proposiciones para acabar con la libertad de tránsito en la UE o para que cualquiera pueda ser terrorista aprovechando el último atentado yihadista. La doctrina del shock en pleno esplendor.

Se oyen muchas voces que dicen Es que "esto" hay que regularlo. ¿Y quién lo va a regular?. Es evidente que lo está regulando el 1%. Como todo lo demás.

Lo que se pretende por ese 1% es saber qué hace el otro 99 y contenerlos a base de sanciones administrativas que superan ampliamente a las penas impuestas por los jueces o que, en muchos casos, ni siquiera eran delitos o faltas para que el 99% no se queje, no rompan este Mágico Mundo de Colores que están construyendo.

Los que importan son los que se quedan en casa, nos dice Mariano muy serio y muy circunspecto.

Mariano también dice que la crisis se ha acabado. Gran parte de la población se le echa encima y le dice que es imposible con la pobreza que hay y los salarios actuales no te sacan de ella. Mariano dice que vamos a crecer y que todo va a ser guay. Luego el FMI dice que sí, que va a ser guay, pero que en realidad no va a disminuir significativamente el desempleo y los salarios en principio no van a subir mucho, si es que lo hacen. Pero va a ser guay. Fijo.

Así que yo me pregunto ¿dónde va a ir toda esa riqueza generada?. Al 1%.

Por otro lado considero que Mariano tiene razón. La crisis se ha acabado. Estamos saliendo del túnel. El mundo a partir de ahora va a ser un erial y nuestra vida pasada va a ser lo que es, un recuerdo. Trabajos de mierda, salarios de pura supervivencia, pobreza y desigualdad, emigración si eres válido, todos bailando al capricho de la orgía que se está montando el 1%.

Cualquier otra opción diferente, diferente de verdad, no la de la oposición bipartidista, es imposible o nos llevará al abismo. Nada se puede hacer salvo seguir por esta senda de austeridad.

Ya, como Mariano va en primera, duerme en cinco estrellas y come en cinco tenedores, seguro que es el más indicado para ir abriendo la senda a machetazos de ciego sin darse cuenta de que el camino está a su espalda y está masacrando a la ciudadanía.

Corrijo, no creo que eso sea exacto. Mariano es perfectamente consciente de lo que está haciendo.

No en vano él también pertenece al 1%.